Un chiste sobre gente enamorada de su pareja:

Una pareja de ancianos entró a un local de Mac Donals y se sentó junto a una mesa donde unos jóvenes estaban cenando. El anciano se acercó a la caja e hizo su pedido. Luego, desenvolvió la hamburguesa, la cortó por

la mitad y puso una mitad junto a su esposa, con mucho cuidado,contó todas las patatas fritas e hizo lo mismo.

Metió dos pajillas dentro del refresco y lo puso entre él y su esposa.

El anciano empezó a comer su media hamburguesa; la gente se los quedó mirando con compasión.

Un joven se les acercó, y educadamente les ofreció comprarles otra ración de comida.

Él anciano, respondió que no se molestara, que estaban acostumbrados a compartirlo todo.

La gente, se dio cuenta de que la anciana no había probado bocado, sólo miraba como comía su marido, y de vez en cuando, bebía un poquito del refresco.

El joven se acercó otra vez y les repitió su oferta.

Esta vez fue la anciana la que le explicó que no, que ellos estaban acostumbrados a compartir todo.

El joven le preguntó a la anciana:

-“Y entonces usted ¿a qué está esperando?”

-“Pues a que me pase los dientes...”

Ya veis que el amor todo lo puede…

Cayo Polibio Panecio